7 Cosas curiosas y extrañas de Filipinas

En el texto que viene a continuación, podrás enterarte de 7 cosas curiosas y extrañas que encontramos en Filipinas, un enigmático país que está ubicado al Sudeste del continente asiático. ¿Alguna vez has tenido la oportunidad de visitarlo? De no ser así, aquí te daremos unos cuantos abrebocas que te dejarán con muchísimas ganas de armar tus maletas y atreverte a conocer este bello lugar.

¿Te gusta viajar? ¿Conocer otras culturas, rodearte de las costumbres que coexisten en un mismo país y tomar para tu vida lo que consideres más valioso? Tenemos la plena seguridad de que tu respuesta es un sí, pues por naturaleza, los seres humanos somos curiosos y sedientos de conocimiento; así que no le temas a lo desconocido y lánzate a vivir una experiencia completamente diferente, no te arrepentirás: en Filipinas, no pasará un solo día en el que no dejes de maravillarte por todas las fabulosas cosas que conforman este pedacito del mundo.

Las comidas exóticas van y vienen, al igual que las creencias y demás reglamentos que, probablemente en un principio te parecerán absurdos, pero que con el pasar del tiempo, te ayudarán a comprender que todo tiene una razón de ser y que cada cultura cuenta con su propia perspectiva de la vida,  la cual por el hecho de ser diferente, no es menos valiosa que la tuya.

 

1. Comer el feto de un ave

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No es una broma, ni mucho menos. La invitación que te estamos haciendo es completamente en serio, así que pon atención: el Balut, un huevo hervido, es todo un manjar en tierras filipinas. El feto, que puede ser el de un pollo o un pato, se encuentra parcialmente formado y es muy común encontrarlos en las calles por medio de los vendedores ambulantes.

2. Estar en la cárcel es sinónimo de felicidad…

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Sí, lo has leído bien. En Filipinas se encuentra la prisión más feliz del mundo, es decir, encontrarse allí privado de la libertad es una situación fenomenal, ¿por qué? Pues resulta que al director de este penal se le ocurrió que por medio del baile, los presos podrían participar en eventos de caridad, así que al son de las coreografías, también le alegran la vida a los además.

3. No conocer el himno ¡No te atrevas a salir a la calle!

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Para que sepas, en Filipenas está rotundamente prohibido cantar mal el himno nacional. De hecho, el que lo haga, aparte de que podría enfrentar dos años de prisión, también podría verse en la penosa obligación de pagar multas hasta por 2.290 dólares. ¿Te le mides a fallar en una estrofa? ¡Nosotros NO!

4. ¿Dónde está el cuchillo?

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Curiosamente, el cuchillo no hace parte de los cubiertos básicos de la cocina filipina. Manos, cucharas y tenedores son los protagonistas de la historia, así que si estabas pensando viajar por estos días a este lugar, ve practicando con cautela para que puedas disfrutar sin escrúpulo alguno de su exótica gastronomía.

5. Compras interrumpidas

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¿Te ha pasado que interrumpes  tus compras en el súpermercado, porque de los parlantes del lugar sale una voz que recita con mucho fervor una oración? Pues bien, esto es algo que sucede a diario en Filipinas: las personas responden con bastante respeto ante tal situación, que se da a las 6 de la mañana y a las 6 de la tarde. Como puedes ver, en este país se es bastante religioso.

6. Paseos comunitarios en moto

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¿Sabías que los filipinos, debido a la habilidad que adquieren desde muy pequeños para viajar en motocicleta,  hacen paseos hasta con 6 personas en este medio de transporte? Sí, suena descabellado y quizá en la mayoría de los países de Occidente sea  ilegal, pero esta actividad hace parte de la cotidianidad de este pedacito del Sudeste asiático.

 

7.  Los católicos son mayoría

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Por si no sabías, Filipinas es de los únicos países asiáticos en donde la religión predominante es el Catolicismo. De hecho, en muchos automóviles o buses, puedes encontrarte curiosamente con frases alusivas a su fervor. Quién lo creería, ¿verdad?